Integrantes

Irina Ellén. Artista Plástica
Kirenya Fernández. Artista Plástica
Liset Baños Puertas. Artista Plástica
Margot Rodríguez. Artista Plástica
Maribel Castillo. Artista Plástica
Marthica Montesino. Artista Plástica
Mary Cary. Artista Plástica
Mirla Valdés. Plástica
Tamara Campo. Artista Plástica
J.Yamilia Pérez. Artista Plástica. Directora
Yania Collazo González. Crítica de arte

Descripción


Muchos han sido los artistas cubanos que han decidido unir sus discursos en acciones de grupo, más allá de diferencias conceptuales. Desde los mismos inicios de la Historia del Arte Cubano, atravesando la época colonial y la republicana hasta llegar a la actual, el espíritu de la agrupación no ha dejado de influenciar a nuestros creadores. Es cierto que los momentos de crisis artística, institucional o política son los que han contado con mayor despliegue de propuestas, no solo en Cuba sino también en el extranjero. La Vanguardia Plástica Cubana del siglo XX, los grupos de los ’60, ‘ 80 y los ‘ 90, son claros ejemplos del papel militante que puede asumir cada artista desde un colectivo, que a partir de numerosos medios logra concretar un intento de lucha que apunta hacia un mismo fin: algún ideal común. Así los seguidores de las vanguardias europeas no solo hicieron gala de los diferentes istmos de inicio de siglo, sino que abrieron numerosas rutas en busca de un lenguaje plástico auténticamente cubano, muchos de ellos llegando a jugar incluso roles bastante politizados; o los revolucionadores de las últimas décadas del pasado siglo, que fueron estableciendo diferentes modos de dialogar con los centros rectores y promotores de cultura y hasta con el propio arte y sus creadores, en una especie de censura y autocensura.
Después de tanta historia, el artista, que una vez estuvo abiertamente en contra de sistemas ineficientes o insatisfactorios para con lo existencial o lo creativo, se viene preocupando cada vez más por involucrarse en los mismos procesos que influencian, determinan o impulsan su creación y la trama sociocultural que rodea o contiene los posibles frutos. A partir de los cambios que ha experimentado la sociedad contemporánea, en función de la inclusión del ser humano como ente activo y consciente en todos los procesos que le rodean, el arte de estos tiempos está llamado a movilizar, proponer, activar, provocar reacciones positivas o adversas, pero que hagan reflexionar. Es decir, la realidad humana de siglos ha demostrado que las necesidades de expresión de los últimos años se refieren más a las cuestiones socioculturales propiamente, a los símbolos y signos que permiten la comunicación lo más extendida posible, ahondando en las causas y circunstancias de fenómenos múltiples y multiculturales, y a partir de esto la asociación con los restantes temas legendarios que preocupan a la humanidad.
En el contradictorio presente, en que los mecanismos que “facilitan” el flujo de información suelen ser tan complicados, y el ser humano pudiera parecer preso de redes poco confiables y estar enajenado al punto de la inconsciencia, el arte da muestras diarias de poder lidiar con el mercado y cualquier otro suceso absorbente e inevitable. Siempre habrá grupos que decidan luchar o coexistir por determinadas razones. Tal es el caso del Grupo Islas, de Pinar del Río. Mujeres que han decidido unirse sin otro propósito que el de crear y compartir experiencias a partir de la mayor interacción posible con el público, recreando la realidad individual, colectiva, virtual y tangencial que las envuelve. No existe entre sus prerrogativas nada que excluya a los hombres, su vinculación ha sido puramente circunstancial y debida en gran medida a la enorme existencia de féminas en el campo de la creación vueltabajera. Incluye pintoras, grabadoras, performistas, ilustradoras, artesanas, instalacionistas… Se proponen realizar acciones dentro y fuera de provincia, que no impliquen solamente la exhibición individual, colectiva o temática de sus líneas de creación, sino que dentro de sus planes a corto plazo se encuentran algunas intervenciones públicas en lugares de gran significación sociocultural, para los que han proyectado transformaciones temporales o permanentes, en dependencia de los niveles de aceptación , participación y decisión de las comunidades o las autoridades pertinentes o involucradas.
El grupo respira todos los aires posibles que pudiera un proyecto contemporáneo cubano. Desde el propio nombre, que tanto refiere a nuestro pequeño pedazo de tierra, que inspira tanta pertinencia, y que además avizora las individuales posturas que procuran coexistir interrelacionándose a través del flujo de los ires y venires de los lenguajes artísticos y los propósitos cual masas insertas en mares de confluencias. Se proyectan hacia la comunidad, no niegan el mercado, pero su objetivo primario es llegar al público entendido o no y tratar de transformar su realidad por medio del arte, lo más éticamente posible.

Lic. Yania Collazo González